En la tarde del 6 de mayo tuvo lugar la segunda sesión del “I Congreso Internacional Liberal: La
Represión Absolutista y el Exilio”.
Así pues, estas jornadas educativas han girado en torno a
grandes figuras liberales del siglo XIX que sufrieron las consecuencias de la
abolición de la Constitución de 1812, así como restauración de la monarquía
absolutista por parte de Fernando VII.
De este modo, la sesión que nos ocupa la abrió Alejandro
Pérez Vidal quien se centró en la figura de Bartolomé José Gallardo, escritor y
poeta liberal que llegó a encabezar las listas de liberales perseguidos.
Gallardo, que en 1812 había sido encarcelado por su publicación del Diccionario crítico-burlesco, se vio
obligado a huir a Portugal y, posteriormente a Inglaterra, donde viviría
exiliado y componiendo duras arremetidas contra el monarca absolutista hasta
1820, año en que se restauró el Régimen Liberal, lo cual le permitió volver a
España y ocupar su antiguo puesto de bibliotecario del Congreso de los
Diputados.
A continuación expuso Julián Recuenco Pérez acerca de
Nicolás García Page. Este religioso, que vivió “entre la prisión y el exilio”, pues fue
encarcelado en varias ocasiones e incluso recluido en conventos, llegó a ser
diputado liberal entre 1813 y 1814 y, posteriormente, en 1820.
La siguiente ponencia la realizó Felipe Rodríguez Morín y
giró en torno a Miguel Domingo, quien sufrió la persecución absolutista por sus
publicaciones en los periódicos más revolucionarios de la época, entre ellos La Aurora Patriótica Mallorquina o La Antorcha.

Seguidamente tuvo lugar la exposición de Alberto Romero
Ferrer acerca de los escritores Martínez de la Rosa y José Joaquín de Mora.
Así, a través de una comparativa entre ambas figuras, que son dos polos
opuestos, nos muestra por una parte al escritor que quiere triunfar en la época
(de la Rosa) frente al compositor que adopta una actitud de desengaño y
escepticismo. De este modo, Romero Ferrer se vale del drama de Martínez de la
Rosa La Rebelión de los Moriscos para
hablarnos sobre el deseo del escritor de mostrar en sus obras distintos modelos
de nación con los que elaborar un concepto de sujeto moderno europeo. Por otra
parte, se vale la publicación de Leyendas
españolas de José Joaquín de Mora para mostrarnos el registro totalmente
diferente que el escritor adopta en sus obras.
En definitiva, Romero Ferrer mostró dos polos opuestos de un
mismo imán, es decir, dos escritores liberales que afrontan su escritura de
maneras muy distintas.
Por último, José Saldaña rompió la tónica general de las
ponencias y no se centró en ninguna figura literaria liberal, sino que su
exposición giró en torno a la Guerra de Independencia en la España occidental.
En conclusión, fue una jornada muy educativa e instructiva en
la que los exponentes mostraron de forma distendida la realidad que vivieron
grandes figuras liberales durante la Restauración del Régimen Absolutista de
Fernando VII.
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